Entrevista
África Occidental: «Desarrollar y gestionar juntos la riqueza de nuestro océano»
La economía azul representa un importante motor de desarrollo para los países costeros de África Occidental. Ante los desafíos de la sobrepesca, la preservación de la biodiversidad y el cambio climático, el West Africa Sustainable Ocean Programme (WASOP) —financiado por la Unión Europea bajo la iniciativa Global Gateway— apoya a estos países desde 2025 en la construcción de una economía azul sostenible e inclusiva. Expertise France se encarga de la coordinación global del programa.
La dirección regional del programa WASOP se encuentra en Cabo Verde. ¿Por qué eligió su país desempeñar un papel central en esta iniciativa?
Cabo Verde es una nación insular situada en medio del Océano Atlántico. De hecho, el 99,3 % de nuestro territorio es marítimo. Nuestra economía ha dependido siempre del comercio marítimo y de la pesca y, más recientemente, del turismo. Nuestra ubicación en el Atlántico central nos convierte en un cruce de caminos natural, abierto al mundo, lo que significa que la cooperación regional es un requisito esencial para nuestro desarrollo. Por lo tanto, era natural que asumiéramos un papel fundamental dentro del programa WASOP, que nos ayudará a desplegar las infraestructuras y los mecanismos de gobernanza adecuados.
¿Qué oportunidades específicas ofrece la economía azul a Cabo Verde?
Nuestra estrategia marítima nacional combina dos vías complementarias para el desarrollo de la pesca: por un lado, la consolidación de la pesca artesanal costera mediante programas que mejoran las condiciones de vida y de trabajo de los pescadores; por otro, la industrialización del sector mediante el establecimiento de centros logísticos, plantas de enlatado y redes comerciales. Por ejemplo, buscamos tanto desarrollar la pesca artesanal con palangre como apoyar la inversión en buques de mayor tamaño que puedan pescar atún más allá de las diez millas marinas. Ambos componentes reforzarán la seguridad alimentaria de nuestro país.
Sin embargo, la economía azul va más allá de la pesca. También planeamos desarrollar la acuicultura marina, el turismo deportivo, la navegación recreativa, las infraestructuras portuarias, los corredores marítimos y las energías renovables, como la solar y la eólica marina. Asimismo, estamos aumentando la desalinización del agua de mar para garantizar nuestros recursos de agua potable y de riego. El objetivo es diversificar nuestra economía para hacerla más resiliente.

¿Qué recursos necesitan para avanzar en estas vías de desarrollo?
Necesitamos inversión e infraestructuras físicas, pero eso no es todo. El capital humano es un desafío fundamental: los trabajadores del mar, desde los pescadores artesanales hasta los especialistas en alta tecnología, deben tener acceso a una mejor formación. Para ajustar nuestra estrategia, también necesitamos un conocimiento más profundo de nuestro entorno: nuestros ecosistemas, la riqueza de nuestros fondos oceánicos, las corrientes atlánticas, el impacto del cambio climático en las especies y el estado real de las poblaciones de peces. En este frente, nuestros centros oceanográficos y los proyectos de investigación respaldados por el programa WASOP resultarán valiosos.
Por último, la lucha contra la pesca ilegal nos exige mejorar la recopilación y el intercambio de datos. Actualmente estamos desplegando herramientas avanzadas de vigilancia y albergamos el centro de operaciones de Blue Justice, la iniciativa internacional contra la pesca ilegal.
La facilidad de asistencia técnica establecida por Expertise France favorece la movilización del sector privado en favor de industrias oceánicas sostenibles.
¿Qué avances permite la cooperación a nivel regional y con la Unión Europea?
Nuestro océano encierra inmensas riquezas que debemos desarrollar y gobernar juntos. La buena gestión de los stocks de pesca y la lucha contra la pesca ilegal, por ejemplo, solo pueden tener éxito en estrecha cooperación con los otros países costeros.
Estas acciones concertadas exigen financiaciones sólidas: en el espíritu del Global Gateway, nos apoyamos en numerosos acuerdos público-privados y entablamos relaciones de confianza con los bancos comerciales y de desarrollo. La cooperación con la Unión Europea es crucial, tanto por las subvenciones directas que nos aporta como porque contribuye a diversificar nuestras financiaciones para los proyectos más innovadores. La facilidad de asistencia técnica establecida por Expertise France en el marco del programa WASOP («Blue Facility») favorece, por ejemplo, la movilización del sector privado en favor de industrias oceánicas sostenibles. Una convocatoria de propuestas a nivel regional, dotada de un presupuesto de 10 millones de euros, permite asimismo apoyar acciones piloto locales, con un alto potencial de réplica o de escalado, y susceptibles de movilizar financiaciones complementarias, incluido el sector privado. También estamos estableciendo mecanismos de financiación con los bancos de desarrollo africanos como el BOAD y el BIDC.
Entrevista realizada en marzo de 2026
