Siria: «La salud de las madres y de los niños pequeños es fundamental para el futuro del país»

Con el Dr. TAHA AL-OMAR,
director del Departamento de Salud de la ONG Mehad

¿A qué situación sanitaria se enfrentan hoy en el noreste de Siria?

Todavía hubo combates en enero de 2026, especialmente en las gobernaciones de Deir ez-Zor y Raqqa. Cada situación de conflicto afecta a las condiciones de vida de la población y complica el acceso a la atención sanitaria esencial: nos enfrentamos a una afluencia de personas heridas, traumatizadas, sin techo y sin alimentos suficientes, mientras hospitales y maternidades deben cerrar debido a los combates. Nuestros centros han sido atacados y, en ocasiones, saqueados. Mientras tanto, los bebés siguen naciendo.

En el momento en que hablamos, la situación se ha estabilizado, pero la mayoría de los centros públicos de salud no están operativos. La población sigue dependiendo de las ONG y de la ayuda humanitaria para acceder a la atención esencial. Estas dificultades afectan a todo el país. Las infraestructuras siguen debilitadas, y faltan equipos, medicamentos y material fungible.

¿Cómo organizan su acción sobre el terreno?

Desde 2019, el proyecto HERNES ha permitido apoyar 18 estructuras sanitarias, entre ellas seis centros de salud, dos maternidades, cuatro dispensarios móviles, un centro de diálisis, dos centros de formación, dos clínicas dentales y un incinerador de residuos médicos. En el marco de la cuarta fase del proyecto, actualmente apoyamos dos centros de salud, una maternidad, un centro de formación y un incinerador.

18

estructuras sanitarias han recibido apoyo desde 2019 en el marco del proyecto HERNES.

Centramos nuestros esfuerzos en la atención a las mujeres en edad fértil, las madres y los niños pequeños, porque representan tanto la mayoría de las personas que acuden a nosotros como las necesidades más urgentes. Además, desde una perspectiva de salud pública, el estado de salud durante la primera infancia suele condicionar la salud a lo largo de toda la vida. La salud de las madres y de los niños pequeños es fundamental para el futuro del país.

En Siria, la ONG Mehad, con el apoyo del proyecto HERNES, gestiona más de 40 centros de atención sanitaria como respuesta a los conflictos y a la crisis que atraviesa el país. En la imagen, un médico atiende a un niño en una consulta pediátrica.

En materia de salud maternoinfantil, trabajan en red con otros actores del país. ¿Cómo proceden?

Colaboramos con el conjunto de los actores sanitarios presentes en el noreste de Siria y en todo el país: las direcciones regionales y, desde el cambio de contexto político, el Ministerio de Salud, así como las ONG y los profesionales del sector. Juntos podemos identificar las carencias y las prioridades, y hacer frente a las situaciones de emergencia.

También forman a profesionales de la salud en su centro de Raqqa. ¿A qué necesidades responden?

El país ha perdido mucho personal sanitario cualificado y responsables competentes. Es vital formar profesionales a todos los niveles: médicos, en particular pediatras y ginecólogos, enfermeras, matronas… También formamos a formadores que serán capaces de organizar acciones de prevención y atención sobre el terreno de alta calidad. Hoy buscamos asegurar la continuidad de estas acciones, ampliarlas a otras especialidades y dar cobertura al conjunto del país.

La cuarta fase del proyecto HERNES debe finalizar en 2026. ¿Cómo preparan el futuro?

En los últimos años, hemos intentado aportar mejoras duraderas al sistema de salud sirio mediante la formación del personal, la rehabilitación y el equipamiento de los centros. Estamos formalizando nuestros procesos y métodos de trabajo para dejar documentos de referencia claros en materia de formación y atención. Las personas desplazadas están regresando poco a poco a sus hogares. Nuestro objetivo es garantizar su acceso a los servicios básicos de salud para que puedan reconstruir su vida.

Entrevista realizada en marzo de 2026